Nuevas poesías


Retrato de una mujer que acaba de amasar los ñoquis


descansa el brazo en la mesada
desentendida la mano colgante al borde
pendiente de los dedos hociquitos laminados de uñas
husmeando el aire
abajo
donde no se figura el hombro severamente ocupado
arriba
de tendones sin esfuerzo derramados al antebrazo
y con esfuerzo
más arriba
los tendones hacia arriba
armando el cuello
el camino a la distensión de la tarde
el puente al sueño
el delicado pasaje
más y más arriba
a la mirada
vuelta abajo hasta los dedos cortinados de uñas
hurgando el aire
más abajo
donde no se figura el hombro
ni la tarde ni la siesta ni la sombra
ni el olor de lo que acecha

9 de marzo, 2012











Retrato de una hija

la indevuelven
la desmadran
no aparece


se entresija en los ojos de la madre
y no aparece


demorado el gesto en el azar
de un clic
se ata a sí mismo
el enigma
no sale
de esos ojos de esa boca de esa tarde
de esa lluvia de esa última gota
de esa sombra enmarcada en la repisa
el gesto que le sigue
no aparece

se entresija en los ojos de la madre
recorre la memoria de la madre
se aviva en el recuerdo de la madre

no aparece

24 de marzo, 2012








Retrato de una poesía otoñal


algo va decandeciendo
decandece el cielo
decandecen las hojas
el sol decandece
y el calor
claro
además
también decandece la memoria de las brasas en los ojos

y es lento el decandecer
del fuego
cuando cede el sentido a las ascuas

destellos
destellitos en fuga
se persiguen
pabilando las miradas
decandecen
moscas avispas lacias

dorado es
por la siesta
el vago
levantisco
frugal
encampanado
vivaz recandecer de la mirada

y abrúmase el lector:
decir
                        la palabra
                                               justa

(6 de abril, 2012)











Retrato de un alma leyendo un poema de Carlos Cartolano en un rincón de la mañana

(¿O acaso el alma no tiene piernas?
Carlos Enrique Cartolano)


indócilmente fácil
trabado en la memoria
arrulla la punta de la lengua
descansado trabajo inútil pueril fantasmagórico
remanso a pura estrella de noches y de siempres
con la punta
el alma
de los pies
roza
avanza
tuerce
escurre
de un labio en cada borde asoma
lo que roza lo que avanza lo que tuerce
escurriendo

la punta de la lengua
acaso el alma
y lo que tocan levísimos sus pies

abrir los nombres
del incordado mundo
desatar los nudos

la poesía deslengua las palabras

(15 de abril, 2012)











Desdémona vuelta a retratar


desde siempre desdémona
supo
atarse al paño
perder allí sus ojos
celados en el ojo de otello
cegar allí sus ojos
en la justa injusticia
mojar despojos
regar el paño
rogar seguir rogando
ruegos

segados hijos
sus lágrimas
susurro al sesgo
trabaja la sombra

sabe otello y no lo sabe
desde siempre

ese pañuelo ese pañuelo ese pañuelo
cegado injusto de justicia
supo volver siempre
sus ojos
a donde nadie estaba
ésas sus lágrimas
no estaban no había no

desde siempre desdémona
supo
lo aciago ciega segando

desdémona supo desde siempre

de la luz salen las sombras
atada a su pañuelo
a su retrato
vuelto
a retratar

(28 de abril)

No hay comentarios:

Publicar un comentario